Así es como los capitalistas de riesgo invierten en la IA en cinco países

La Inteligencia Artificial (IA) se ha convertido en una fuerza transformadora que está reconfigurando las industrias, las economías y las sociedades de todo el mundo, pero la forma en que el capital riesgo invierte en esta nueva tecnología varía enormemente de un país a otro. La asignación de recursos a la investigación, el desarrollo y la aplicación de la IA varía en todo el mundo, lo que refleja la diversidad de estrategias, prioridades y visiones de futuro. Esto es lo que hay que saber sobre las estrategias, enfoques y prioridades de inversión en IA de los líderes mundiales en este campo. EE. UU.: Innovación impulsada por el mercado En EE. UU., una ferviente fiebre del oro en inversión privada en IA ha catalizado desarrollos transformadores en sectores clave como los vehículos autónomos, la salud y la infraestructura informática. En los últimos cinco años, las inversiones de capital riesgo en IA han ascendido a 290.000 millones de dólares. En Estados Unidos, las previsiones más optimistas sugieren que la IA podría impulsar el crecimiento anual del PBI entre un 0,5 y un 1,5% durante la próxima década. Esto supone entre 1,2 y 3,8 billones de dólares en términos reales. El Programa de Pruebas de Vehículos Autónomos está atrayendo inversión privada en investigación y desarrollo, sobre todo de grandes empresas tecnológicas locales como Google, Tesla y Uber. Iniciativas políticas como la Ley AV START, diseñada para agilizar los procesos de pruebas y despliegue, están contribuyendo a crear un entorno más favorable a los inversores, fomentando el optimismo y la confianza en el futuro de los vehículos autónomos. Lea también: El impacto de la Inteligencia Artificial en la protección de datos personales Las principales empresas de servicios de salud y empresas de capital riesgo de EE. UU. están invirtiendo activamente en tecnologías de diagnóstico médico y monitorización remota de pacientes basadas en IA. El envejecimiento de la población ha impulsado la demanda de soluciones de asistencia sanitaria basadas en IA. La preocupación por la eficiencia ha impulsado las inversiones en herramientas para agilizar los procesos administrativos y la asignación de recursos en los hospitales. Además, la creciente predisposición de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) a aprobar dispositivos médicos basados en IA, como demuestran las recientes aprobaciones de un sistema basado en IA para la detección precoz de la retinopatía diabética, está fomentando la confianza entre los inversores e impulsando nuevas inversiones en IA sanitaria. China: Crecimiento y modernización Se prevé que el mercado chino de la IA supere los 61.000 millones de dólares en 2025, un testimonio de los rápidos avances de la nación en el desarrollo de la IA. Los datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) reflejan que las sociedades de capital riesgo han invertido aproximadamente 120.000 millones de dólares en el ecosistema de IA de China, particularmente en vehículos autónomos, sensores robóticos y hardware informático. El país asiático ha consolidado su posición como líder mundial en robótica e IA a través de planes estratégicos como «Made in China 2025» y el plan nacional de desarrollo de la IA. Con un importante apoyo gubernamental, China se ha convertido en el mayor mercado mundial de robots industriales, superando a Estados Unidos con un 52% de instalaciones globales de robots. La experiencia de China se extiende a los robots de servicio en logística, asistencia sanitaria y aplicaciones de consumo. China ha fomentado 20 grandes centros de IA a través de programas como «AI Champion City». Las empresas chinas de IA se han expandido por todo el mundo y han conseguido contratos internacionales para soluciones de vigilancia, ciudades inteligentes y automatización, lo que demuestra la creciente influencia de China en el panorama mundial de la robótica y la IA. China también invierte mucho en vehículos autónomos y robótica. Japón: La IA afronta los retos demográficos Japón está adoptando la IA para hacer frente al envejecimiento de su población y al declive de su mano de obra, lo que está propiciando una mayor colaboración con empresas emergentes y PYMEs extranjeras. Sociedad 5.0, el concepto del gobierno japonés pretende integrar las tecnologías avanzadas, en particular la IA, en todos los aspectos de la vida cotidiana, conectando el ciberespacio y el espacio físico. Se espera que este nivel sin precedentes de conectividad, automatización y personalización impulse la innovación y el crecimiento económico. Un fuerte gasto en Investigación y Desarrollo de Japón, que ocupa el 2º puesto mundial, y su 4ª posición en competitividad manufacturera, combinados con políticas favorables a las empresas, talento y alta productividad en tecnología y fabricación avanzada, han atraído una importante inversión extranjera directa (IED) en la industria de procesos empresariales. El marco Regulatory Sandbox, introducido en 2018, facilita la reforma normativa para acelerar la innovación en diversos sectores, fomentando la colaboración entre los sectores público y privado. Esto ha creado numerosas oportunidades para que emprendedores y pymes de otros países inviertan en procesos empresariales impulsados por la IA. Así, el mercado japonés de la IA está segmentado en hardware, software y servicios, siendo el segmento de software el que experimenta un mayor crecimiento debido a los avances en la capacidad de almacenamiento de datos, la potencia informática y las capacidades de procesamiento paralelo. India: Productividad impulsada por la IA Se prevé que el mercado indio de inteligencia artificial alcance los 17.000 millones de dólares en 2027, con un crecimiento interanual del 25-35% entre 2024 y 2027. El crecimiento está impulsado por el aumento del gasto en tecnología de las empresas, la creciente reserva de talento en IA del país y el aumento de las inversiones en IA. En la India, donde hay 881 millones de usuarios de Internet que esperan cada vez más experiencias personalizadas, la IA está revolucionando varios aspectos de las estrategias de marketing. La IA está agilizando las operaciones mediante la automatización de tareas, que abarcan actividades como la configuración de campañas y las respuestas a las consultas de los clientes. Además, la IA facilita la personalización de contenidos, adaptando los materiales de marketing a las preferencias individuales y mejorando así la experiencia del cliente.

Análisis de la nueva ley de protección de datos de India: ¿Buena, mala u horrible?

El 11 de agosto de 2023, el presidente de India, Droupadi Murmuo, firmó la ley de Protección de Datos Digitales Personal (PDDP), que lleva varios años de desarrollo. Aunque el Ministerio de Información Tecnológica opinó que la ley es “un hito importante en el marco normativo mundial del ciberderecho“, y la jefa de Meta India la llamó “un gran paso hacia el equilibrio entre la protección al usuario y la innovación“, las organizaciones civiles no están tan contentas acerca del formato final del proyecto de ley. Para entender la polaridad de las opiniones, se necesita repasar las circunstancias que llevaron al proyecto tal como es ahora. Aadhaar, la chispa El diálogo acerca de la protección de los datos en India recién tomó impulso a mitad de la última década en el marco del Aadhaar, herramienta de identificación biométrica que desarrolló el Gobierno, que fue presentada en 2009. Aunque al inicio se declaró que Aadhaar sería para identificar de forma única a cada residente de India para poder acceder a programas de bienestar, se comenzó a requerir su uso en situaciones que van desde la admisión escolar hasta la declaración de impuestos. Esto suscitó temores de que el Gobierno estuviera estableciendo un sistema de vigilancia mayor que podría rastrear a cada habitante. Además, la expansión del uso del Aadhaar ocurrió antes de que se aplicara una ley que regulara el uso y que protegiera la información que se recopilaba. Incluso, luego de que se aprobó la ley de Aadhaar en 2016, que permitió su uso obligatorio, se presentaron diversas impugnaciones legales y constitucionales a la obligación de requerir el Aadhaar en las cortes de India. La base primordial para estas impugnaciones era que dicha ley violaba el derecho a la privacidad protegido por la Constitución, aunque el Gobierno sostenía que tal derecho no estaba garantizado constitucionalmente porno se lo menciona en el capítulo de los derechos fundamentales de la carta fundamental. Finalmente, en 2017, un jurado conformado por nueve miembros de la Corte Suprema pronunció que la Constitución sí garantizaba el derecho a la privacidad en una de sus facetas en las que versa sobre “la privacidad de la información”, lo que se podía reivindicar contra el Gobierno y entidades privadas. Un comité especial para redactar la ley En respuesta a la observación de la corte, el Gobierno estableció un comité en 2017 encabezado por B.N. Srikrishna, juez retirado de la Corte Suprema de India, para elaborar un proyecto de ley para proteger la información en el país. El informe del comité, entregado en 2018, incluía un proyecto de ley de protección de datos que describía el marco legal y regulatorio que gobernaría el resguardo de la información en India y la transferencia de datos fuera del país. Lea también: Las mejores leyes del mundo en ciberseguridad Aunque el Gobierno acepto la mayor parte de las recomendaciones del comité, en diciembre de 2019 presentó un proyecto que tenía diferencias en varios aspectos. Las más notables eran las excepciones que podría obtener el Gobierno. El anteproyecto de ley se presentó en la Comisión Parlamentaria Mixta, compuesta de miembros de ambas cámaras del Parlamento y cuya tarea era hacer un estudio más detallado del proyecto. Al cabo de varias rondas de discusión y debate, en 2021, se presentó otro proyecto de ley más con modificaciones para proteger la información. Este también recibió críticas de la sociedad civil al preocuparse poco por la privacidad y mucho por la habilitación de la vigilancia estatal y por las disposiciones que obligan a que los gigantes tecnológicos guarden los datos localmente. Sin embargo, en agosto de 2022, el Gobierno retiró abruptamente el proyecto del Parlamento, con la promesa de presentar uno nuevo en un mes. Esta nueva ley, la cuarta versión, es la que finalmente se aprobó como la ley de PDDP. Entonces, ¿India logró una buena ley de protección? Con una rápida lectura, parece que la ley PDDP tiene su mérito. Ordena que los “fiduciarios de los datos“ (quienes recolectan y procesan datos de las personas) deban obtener consentimiento previa notificación antes de utilizar la información digital personal del “titular de los datos” (persona cuyos datos se recaban) y requiere que tal consentimiento sea “libre, específico, informado, incondicional y preciso”. Enumera cuatro derechos de los titulares, entre los que se incluye el de concederles eliminar datos y reparar agravios, e impone obligaciones a los fiduciarios. Sin embargo, hasta aquí llegan las buenas noticias sobre el proyecto de ley. Hay dos grandes fallas en la ley PDDP: la falta de un agente regulador fuerte y las grandes facultades que otorga al Gobierno para eximirse de las disposiciones legales. Mientras la PDDP establece los derechos de los titulares de los datos y las obligaciones de los fiduciarios, pero su cumplimiento quedan en manos de la persona afectada. A diferencia de las versiones anteriores que concebían la existencia de un agente regulador (una Autoridad para la Protección de Datos de India), la actual dispone un organismo en gran medida ineficaz: el Comité de Protección de Datos (CPD). Este no tiene el poder de crear normas que regulen la recolección de información por parte de las grandes compañías o hacerles cumplir lo que la ley estipula. En el mejor de los casos, el CPD puede recibir las quejas de los titulares, pero poco puede hacer para aplicar sus propias disposiciones o directivas sobre un gigante tecnológico. A este tipo de compañías no les preocupan las acciones de un CPD débil y desprovisto de armas. El gran problema sobre la Ley de PDDP de la India Esto nos lleva al gran problema que tiene la ley: la incapacidad total de prestar algún control sobre la vigilancia de masas. Mientras las versiones anteriores de la ley recibieron críticas por no hacer lo necesario, la ley PDDP otorga al Estado la facultad de conceder excepciones generales a cualquier Gobierno, organismo gubernamental o instrumentos estatales (que incluyen empresas del sector público, organismos controlados por el Gobierno y entidades similares) en “beneficio de la soberanía e integridad de India, la seguridad del Estado, las relaciones amistosas con Estados extranjeros, mantener el orden público o impedir la incitación a cualquier delito cognoscible que se les relacionen”. Un poder

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